DOCUMENTAL “HOME”
La salud del planeta se está viendo realmente
afectada sobre todo, a partir de la época industrial. A partir de los años 50,
debido al uso y comercio del carbón, del petróleo y el gas, estamos modificando
el planeta.
Debido a la revolución industrial, mucha población
emigró a las ciudades, y esto modificó los suelos, ya que se tenían que
construir numerosas viviendas.
Nuestro modo de vida actual, depende, sobre todo del
petróleo. Este recurso se va a acabar, contamina en exceso el planeta, además
de influir en la economía, política y en la sociedad su gran comercio.
Cuanto más se desarrolla un país, más recursos se
consumen y se despilfarran. Paradójicamente, en el planeta, 1 de cada 4
personas viven como hace 200.000 años y no generan energía. Por ello, para que
pocos países puedan explotar numerosos recursos, otros, sin embargo, tienen que
carecer de ellos. Si los países pobres vivieran como los desarrollados, el
planeta sería insostenible.
Actualmente, se han explotado todos los recursos
existentes: pesca, ganadería, bosques, agua, etc.
Un ejemplo a destacar es lo sucedido en la Isla de
Pascua: explotaron sus recursos hasta el final, se quedaron sin peces, árboles,
y demás recursos. Como resultado, muchas personas no sobrevivieron a esta
escasez, y por ello, la vida en esta isla es impensable.
A partir de 1950, la población se ha duplicado y en
estos años, hemos explotado los recursos subestimados que se gastarían en 2.000
años.
En el mundo, existen abrumadoras diferencias, entre
unos países y otros. Estas desigualdades,
provocan el desplazamiento masivo a las megápolis. Con lo que se
concentra mucha población en un territorio inversamente inferior.
Las consecuencias que surgen a causa del despilfarro
de energía y el mal uso de la misma son innumerables: cambio climático,
calentamiento global, extinción de especies animales y plantas (desequilibrio
de la biodiversidad), subida del mar, hambre, etc.
El 20% de las personas consume el 80% de los
recursos del planeta. Esta frase, es la que sin duda, nos ha impactado más. No
nos parece justo que por haber nacido en un país u otro, que las diferencias
sean tan abrumadoras. Para que esto cambie, se debe de cambiar la mentalidad de
las personas, siendo conscientes de todas las consecuencias que traen nuestras
acciones colectivas.
Hay muchos intereses, sobre todo, económicos para
que esta situación no cambie, el sistema capitalista y neoliberal no ayuda en
el progreso del desarrollo sostenible. Que esta sociedad se preocupe más de los
números, cifras, beneficios que de las personas es algo alarmante.
Por ejemplo: las grandes multinacionales, como
pueden ser Nestlé ha hecho mucho daño a esta sociedad. La producción de leche
en polvo materna, ha traído consigo la desnutrición de los niños, e incluso la
muerte, ya que la comercializan en países pobres, y el agua que se utiliza para
mezclar los polvos, está contaminada.
Por lo tanto, para que se realicen los cambios
oportunos para frenar este drama, se deberá de cambiar a la sociedad global
desde la raíz, aportando los valores éticos y morales pertinentes: solidaridad,
igualdad de oportunidades, es decir, cumplimiento obligatorio de los derechos
humanos.
